
Han pasado unos días ya desde el día viernes y las aguas ya se calmaron.
Esto de la titulación se había alargado más de lo que nunca hubiera debido, pero finalmente es una etapa cerrada.
Y es increíble que más que felicidad, es la tranquilidad que eso produce…cómo que todas las baterías se hubieran recargado automáticamente.
Sé que a algunos les choco mi comentario en el brindis acerca de los conocimientos, son los mismos antes que después del cartón, pero los que realmente me conocen saben que el título no era realmente importante para mí.
Que tenía claro que marca una etapa y que es un simbolismo, un simbolismo de infinita satisfacción para mis padres y para mí. Pero sólo un símbolo.
Desde chico quise estudiar Química y Farmacia, por dos grandes razones (no hueones…no las que piensan): mi gusto por la química y por relacionarme con la gente en una carrera del área de la salud.
Fue por eso que es a lo único a lo que postulé y me saque la chucha durante mucho tiempo sólo para poder entrar, lo que se vio recompensado.
Pero con el tiempo te das cuenta, sobretodo cuando egresas, que ya posees todos los conocimientos de un farmacéutico, y si has trabajado ya en una farmacia, sabes también que tienes todas las herramientas para tratar con la gente. Pero no eres un químico.
En partes cómo Bolivia y Perú, otorgan el grado de Bioquímico y Farmacéutico al mismo tiempo y cuando contaba eso la gente de acá lo encontraba injusto porque están acostumbrados a ver dos carreras absolutamente distintas. Pero al parecer no razonan lo mismo con nuestra propia profesión, porque están acostumbrados a aceptar las frases tal y como se las dicen sin jamás analizar el significado que estas tienen. Solo rajuñan la superficie y se quedan con eso.
Fue ese pensamiento el que me llevo al doctorado, pero fue mi propia inmadurez del momento la que hizo que me faltaran las herramientas y me farreara la oportunidad de puro pajero.
Quien sabe. Quizá algún día vuelva para demostrar que no está todo dicho.
Pero por mientras no quiero saber nada más de estudios. Sólo puedo alegrarme de haber cerrado etapas, de haber terminado por fin la carrera y hacer un resumen más que satisfactorio: hice amigos la raja, conocí a caleta de gente y no sólo a los que los estudios me obligaban, fui ayudante en caleta de ramos, estuve tres años en el centro de alumnos.
En el fondo igual me agrada no haber sido un número más dentro de todos los hueones zombies que han pasado por la facultad. Fue por eso para mí una gran alegría el ver que hubo harta gente en la defensa y se les agradece.
Me agrada tener buenos recuerdos tanto dentro como fuera de ella, pero que haya gente con la que voy a seguir juntándome por el resto de la vida también, a pesar de que esta etapa se haya acabado.
Y mañana por fin veré el mar…después de tanto tiempo (cartagua no cuenta, fue sólo introspección) me podré sentar en el balcón a leer, dormiré escuchando las olas…hacer por fin las cosas que quiero y que valen la pena (de a poco la gente se va dando cuenta que hay cosas tan importantes como las responsabilidades académicas) por lo que me ausentaré por un tiempo. Corto eso sí porque ya se me vino el viejazo y tengo que volver a la pega y ver AFP e ISAPRE y todas esas huevadas…Demonios!!!
Mejor sólo pensar ahora en el mar.
Por lo pronto se les agradece nuevamente a todos los que me acompañaron en este momento importante, tanto a los que pudieron asistir cómo a los que no.
Y cómo en los programas gringos de televisión, si quieren saber como sigue todo:
“Please, Stay Online!”…