¿Qué más da?
Que las noches que forjaron
con su firmamento guía
estas pasiones y locuras
sean cálidos testigos
de los desbordes creativos
del exhibicionismo despreocupado.
Mientras los piratas
mendigos de la lírica ajena
y de fácil interpretación
conquistan la mente simplona
con su amor con superíndice.
Arrojémonos los dos a crear
coplas memorables sólo nuestras
al vaivén de la mesa y la cama
al son de el susurro y la sonrisa
busquemos ser más de lo que somos
que el río de recuerdos embalse
y queden solos agradecidos en un rincón
mientras los nuestros se vuelven mar y océano
de renovante frescura.
¿Y qué más da si el triunfo se volvió derrota?
¿Y qué más da si el triunfo se volvió derrota?
¿Y qué más da si el riesgo es grande?
Cuando el premio y la gloria lo son más.
Seamos competidores compañeros
de este juego irrepetiblemente conocido.
Gustoso me embarco
con los ojos y cara de capitán...
...y el corazón grumete latiendo a mil.



