martes, 1 de abril de 2014

No me sorprende



No me sorprende
Esa mala costumbre
De sólo arañar la superficie
Del contrargumento flojo y falaz
El haberse alejado tanto
Que ya los dialectos son extraños
Que te perdiste en la maraña
De todo aquello que pudiste ser
Quizá te conformaste
O te convertiste en tu destino
Pero de cualquier manera
Te perdiste

Måne



Mientras las estrellas arden a frío
Y te estacionas aullante
Mientras la soga se tensa
Y la piel cambia su contextura
Aun mientras los aromas se vuelven embriagantes
Y la conciencia se pierde poco a poco
Incluso cuando los recuerdos se esfuman
Y nace la verdadera personalidad
No es más que otro lado de un dado atípico
Otra ola de la misma marea
La sed, el hambre, la lujuria
Siempre han estado ahí.