domingo, 28 de diciembre de 2014

El Metro





Hoy viajé en metro.
No es nada del otro mundo.
¡¡¡Pero antes sí que lo era!!!

No fue hasta esta semana qué lo recordé.
Ese nefasto momento donde le pregunté al amor de mi vida “¿prefieres irte en taxi o en metro?
“METRO”
¡CHAN! ¡Se me olvidó que era la respuesta obvia!¡Se me olvidó la curiosidad latente, la  falta de prejuicios, la edad de aventura desatada!
¡Metro de mierda!
Debería haberlo sabido.


El metro entró en mi vida  muy temprano. Recién había sido aceptado en el Nacional y me parecía, por alguna razón muy extraña, que la vía más directa de llegar a ese pérfido antro de máquinas estudiantiles :era desplazarme en micro hasta el metro Escuela Militar y “bajar” hasta Universidad de Chile.
Y ahora me veía terriblemente enfrentado a la realidad de que el metro es entretenido para un niñ@.
A mi me gustaba andar en metro, era casi un (pobre) paseo por algo inexplorado…sentado de rodillas en el asiento vendo las luces pasar. Contando espacios inexistentes tratando de adivinar donde abriría la puerta….

Pero lo que más me gustaba era el Metrobus….buses pequeños y limpios. Cómplices del silencio que te enseñaban a portarte bien…a guardar la compostura.
Lecciones tan bien aprendidas que, aun hoy, no sé a donde me desplazaban.
(No tengo la menor idea de a donde iba en el metrobus…)

Hoy anduve en metro.
El de las bolsas plásticas en vez de basureros.
El de luces de colores según en qué estación se detenía.
La falta de respeto del que sube antes del que baja.
Hoy anduve en metro
Y lo eché de menos
A ustedes miles que están ahí, apagados, tácitos o ausentes
La legión que somos
A ustedes los odié.
Porque hoy anduve en mi metro cuadrado

Y mucha gente lo invadió

domingo, 9 de noviembre de 2014

Desconocimiento


Si me dijera de ti, locamente:
Que eres el raro spin de la aurora boreal
El extraño sueño borroso, adelante
De la calurosa carretera
La esperanza de ecualidad
De nuestra extraña relación social
El amor perfecto
De aquella culpa expiada
El cariño correspondido
Hecha nota disonante que se difumina

Sería incorrecto

Porque eres más 

Eres la prosa imperfecta
Que jamás correspondería
Al amor átono que te tengo
A las coplas copulantes de la sinfonía de nuestros cuerpos
A la perfección del error de tiempo
A la complicidad carcajeante
Al cariño displicente

Eres más
Y yo soy neutro
Eres yugo
Y yo soy libertario
Eres fin
Y yo soy camino
Eres yo…
…Y yo ni sabía




domingo, 5 de octubre de 2014

Una noche de un Sábado negro


Hace un mísero año
En una noche de un Sábado negro
La traición, la mentira y la amargura
Se instalaron altaneras
Como compañeras de camino
Quizá fue aviso
El grito con odio
¡Ya no te amo!
Quizá fui iluso
Pensando que podía cambiar
Tu destino
Sintiéndome omnipotente
Cuando el camino ya tenías elegido
El mismo día que forjaste tu ser
El mismo día que abandonaste primero el barco
El mismo día en que la rutina te ganó


Supongo que todo fue para mejor
Que quien tienes ahora
No es quien yo era
Que su tiempo es amplio y  para ti en todo momento
Que su pasar es tranquilo sin interrupciones molestas de amigos
Y que no sabe de los placeres del vino

Y yo aprendí mucho
Y hoy sé lo que es querer de nuevo
Como nunca pensé que volvería a pasar
Curiosamente casi sin buscar
Tengo alguien que me susurrara “te quiero” al oído
Era tan sencillo lo que quería
Era tan sencillo lo que necesitaba
Estaba tan mía  la felicidad
Que me sorprende la ceguera inicial
Que me duele lo mal que le hice a alguna gente
Que me sorprende lo bien que salió

Pero lejos lo que más duele
Es la inocencia sacrificada
Nuestra hermosa tercera que sufre
Sólo por nuestros errores
Ella mereciendo una vida perfecta
La cual no le supimos dar
Me duele día a día nuestra falta alternada
Nuestra ausencia forzada
Nuestra terquedad pendenciera
Que le negó su mundo entero

Y ahora que ese nuevo amor profundo
Se une a este ya eterno
No enaltezco el proceso
Pero si agradezco el resultado
El amanecer lado a lado
Con quienes más amo
Sintiéndome absolutamente pleno
Creyéndome en un inicio perdido
Sabiéndome pieza extraña que calza de un todo
Habiendo sido originalmente de otro rompecabezas
No me queda más que reconocer
Que quizá el destino sí existe
Que las historias sí pueden ser felices
Que así como las princesas pueden ser brujas
Y otras veces viceversa
Nosotros los villanos
A pesar de ser siempre lo mismo
Podemos ser amados
Por mucho más que un mísero año.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Qué más da?


¿Qué más da?
Que las noches que forjaron
con su firmamento guía
estas pasiones y locuras
sean cálidos testigos
de los desbordes creativos
del exhibicionismo despreocupado.

Mientras los piratas
mendigos de la lírica ajena
y de fácil interpretación
conquistan la mente simplona
con su amor con superíndice.

Arrojémonos los dos a crear
coplas memorables sólo nuestras
al vaivén de la mesa y la cama 
al son de el susurro y la sonrisa
busquemos ser más de lo que somos
que el río de recuerdos embalse
y queden solos agradecidos en un rincón
mientras los nuestros se vuelven mar y océano
de renovante frescura.

¿Y qué más da si el triunfo se volvió derrota?
¿Y qué más da si el riesgo es grande?
Cuando el premio y la gloria lo son más.
Seamos competidores compañeros
de este juego irrepetiblemente conocido.

Gustoso me embarco
con los ojos y cara de capitán...
...y el corazón grumete latiendo a mil.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Te espero



Hoy desperté soñando
Que tu mano estaba entre las mías
Pero el espacio solitario en tu lado de la cama
Me recordó cuanto te necesito
Y la suerte que tengo
Después de que la traición y la mentira
Me dejaron sin despertares
Saber que no era tan así
Que el corazón se recupera
Que la mente se despeja
Que la mano quiere volver a estar entrelazada
Que el verso aunque con distintas palabras
Igual se renueva

jueves, 29 de mayo de 2014

Nada


Todo
Vergüenza
Lejano

Aquello que ya pasó
Propia que se fue disipando
Aquel sentimiento de menoscabo

Creando
Destruyendo
Explicando
Nuevos tiempos
Antiguas sensaciones y vivencias
Lineas para comenzar

Nada

Nada

Extraño arreglo
De palabras
Y sentimientos
Lógico
No dichas
Hecho sólo por ti.

Taciturnos acerca de nada

Caida la noche
Perpetrado el silencio
Hecha la asonancia
Ahora
A mi lado
De sentimiento mudo


Nada.

viernes, 9 de mayo de 2014

Perdición


Nadar el mar

Cuando se viene el océano

Buscar lo inalcanzable

Cuando lo tenías en la mano

Caer un poco

Cuando te arrastras

Cada esperanza de un nuevo día

Una tortura

Cada camino que se abre

Una condena

Cada sol que nace

Una promesa de ocaso

Perdición

martes, 1 de abril de 2014

No me sorprende



No me sorprende
Esa mala costumbre
De sólo arañar la superficie
Del contrargumento flojo y falaz
El haberse alejado tanto
Que ya los dialectos son extraños
Que te perdiste en la maraña
De todo aquello que pudiste ser
Quizá te conformaste
O te convertiste en tu destino
Pero de cualquier manera
Te perdiste

Måne



Mientras las estrellas arden a frío
Y te estacionas aullante
Mientras la soga se tensa
Y la piel cambia su contextura
Aun mientras los aromas se vuelven embriagantes
Y la conciencia se pierde poco a poco
Incluso cuando los recuerdos se esfuman
Y nace la verdadera personalidad
No es más que otro lado de un dado atípico
Otra ola de la misma marea
La sed, el hambre, la lujuria
Siempre han estado ahí.

sábado, 15 de febrero de 2014

Kintsugi


   El día de ayer, un día en que el “(fuckin’) love was in the air” obviamente dio para análisis personales.
  
  El primero fue qué, por primera vez desde el 2002 lo pasé “solo”. Técnicamente ese año estaba pololeando con una niña X que andaba de vacaciones para la fecha, peeeeero que me pateó el primer día de vuelta de su viaje…pero esa es otra historia.

   El tema es que, rememorando, lo cuento como el último día de “Sin Valentín” que había pasado hasta este.

   El otro análisis fue que, a pesar de que al momento de estar emparejado siempre viví el discurso de “fecha de mierda comercial” o el también usado “yo te amo todos los días del año”…esa era una opción propia de “no celebración” (todos lo sabemos: igual era infaltable la rosa o el chocolatito para salir del paso) al momento de estar solo igual te huevea la psique la fechita de mierda.

  No sé si va más por uno o todo ese amor empalagoso que anda en el ambiente y que, al igual que la farándula que bombardea mediáticamente todas las portadas de los diarios de los quioscos que ves, hace imposible abstraerse del tema aunque quieras hacerlo con todas tus fuerzas.

  El asunto es que, habiendo pasado ya algunas etapas ineludibles como la autodestrucción y la, más reciente, destrucción: el sufrir el mal y también realizarlo, me pregunto cuanto he avanzado en el camino y si, en algún momento, este camino tiene fin.

   En otras palabras si mi yo roto alguna vez se va a reparar.

   Para que estamos con cosas, yo creo que sí. Pero resulta que estos días como los de ayer hacen que ese punto se vea más lejano.
   
   Bajo el mismo concepto el otro día me topé con el arte milenario del kintsugi (“carpintería del oro”) , el arte japonés de reparar con resina y polvo de oro una pieza rota, otorgándole más valor por este hecho que el que tenía originalmente.
   El concepto me pareció maravilloso: algo que se rompe y que mediante la técnica adecuada, vuelve a ser funcional y no sólo eso, si no que más bello y apreciado.
   Algo sacado de una cultura y un tiempo en que lo que se rompía no era desechado, si no reparado. Un tiempo en que no todo era pasajero y lo que tenías era tan preciado que debías ingeniártelas para poder mantenerlo o repararlo en caso de que se “echara a perder”.
    Pero, por sobre todo, el hecho de que el "haberse roto" no implique un obstáculo, si no una oportunidad para volverse mejor.

   ¿Existirá esa técnica para el alma humana?

   Supongo que sí, pero es tan compleja que no puede ser estandarizada ni secuenciada de manera alguna.

   Somos tan distintos que el camino debe ser hecho y recorrido al mismo tiempo por cada uno.

   La duda que me llegó en el dichoso día de ayer es ¿lleva mi camino a ser una pieza de kintsugi?

   Me parece que últimamente no.

   Pero creo que también de los errores se aprende y que, en la mayoría de los casos, teniendo el tiempo suficiente, todos los caminos pueden ser desandados y enmendados.

   Quizá sea ese el factor clave: el tiempo.

   Porque en este caso, obviamente, no todos los caminos conducen a Roma.
   Y Roma me parece un buen destino. 
   Por lo menos, en este momento, mucho mejor que Paris...la (fuckin´) ciudad del amor.