
Hoy día fue una lata verte tan mal.
A lo largo de todos estos años nuestra amistad ha sido bastante bizarra, pero hemos aprendido a conocernos caleta. Tú, mejor que nadie, sabes que no soy muy adepto a demostrar mucho los sentimientos, menos aun el cariño.
Pero cuando me llamaste, lo menos que podía hacer era estar para ti, supongo que vamos a estar ligados para siempre de esta manera.
Y al verte tan triste cómo hace tiempo no te veía no sabía muy bien como reaccionar, supongo que no tengo mucho tacto para esas situaciones así que a lo único que atiné fue a abrazarte y a dejar que lloraras…yo pos!…el “Amma” chileno!. ¡Con qué ropa!
Sólo atine a que lloraras y te desahogaras un rato porque a veces lo mejor es estallar y dejar fluir todo eso. Parar de acumular tanta mierda y dejarte llevar un rato. Pero sólo un rato.
Te acuerdas de esa escena de “¿Dónde está el piloto?”, esa en que la mina del avión se pone histérica y la gente hace fila para aforrarle para que se calme… Me bajó la idea de pegarte un charchazo (no tan agresor…una cachetada a lo más…como esa que me pegaste una vez a mi hace tanto tiempo ya). Pero sabes que no lo haría jamás, así que aguanté las ganas y esperé. Pero no se te pasaba.
¿Nadie por casualidad te lo dijo antes? ¿No se te ocurrió o te diste cuenta solita de la verdad? JAJAJAJA!
Afírmate: ¡Resulta que la vida no es bella!
Resulta que muchas veces aunque pongas todo de tu parte y te esfuerces al cien, las cosas igual no van a resultar y, generalmente, no resultan todas al mismo tiempo.
Es una ley/etapa de la vida que no se puede eludir, como la muerte misma, los impuestos, Koopa en el Mario Bross o la segunda ley de la termodinámica.
Sencillamente en algún momento todo se te viene encima, te ahoga y tú vida es una mierda.
Las ganas de poner “stop y eject” son tan grandes que uno termina por explotar…o peor aun, implosionar y reacciona de la peor manera. El cerebro se para y dice “sorry, aquí me bajo yo” y las emociones, generalmente las autodestructivas, toman el mando de la situación.
Pero ojo, no eres la primera a la que le pasa, no va a ser la única vez que ocurra y en algún momento hay que parar el escándalo.
¡Pucha! Al huevón que se te ocurre acudir, justo al que más veces se ha rendido ante este tipo de situaciones, al que más tiempo ha perdido en la purga. ¿Cómo no sonar chanta y vacío en los consejos, si yo mismo me he dejado llevar un montón de veces de la misma manera?
(¿Cómo no evitar pensar en todo lo que he perdido jugando en esa espiral autodestructiva?)
Supongo que algo se aprende al fin y al cabo. Supongo, también, que es una lección que tengo aprendida/vivida, pero nunca subestimemos lo infinito de la estupidez humana, sobretodo la de un huevón tan humano como yo…jajaja.
Supongo que te podría decir mil veces “a todos nos pasa”, pero sé mejor que nadie que en esas situaciones uno no escucha, que sencillamente quieres desahogarte y estar sola, que te encierras y aíslas donde ningún consejo puede llegar, que al final lo único que quieres es ser escuchada, que nadie te cuestione el mal momento, estar sola pero a la vez acompañada de la lástima de los que te rodean….hasta que finalmente sales sola del abismo dónde te metiste.
Y, ¡chucha!, no soy un huevón al que le den lástima muchas cosas, así que me quedo a tu lado dándote un abrazo. Tratando de decirte sin palabras que se te quiere, y mucho, que siempre voy a estar ahí, cuando estés bien y cuando estés mal (enfocada)….y al final de todo, tratando de que entiendas que todo esto es normal porque, repito, la vida no es bella.
Pero tampoco es fea, la vida es eso no más, el lugar donde estamos ahora, y va a haber muchos momentos la raja en que ni te vas a acordar de instantes como el de hoy y otros tan malos o peores que este.
Pero como se afronta esa realidad depende de cada uno de nosotros, a algunos nos cuesta un poco más de tiempo aprender estas lecciones tan obvias de la vida…pero, ¿que tanto?…mal que mal tenemos toda la vida para aprender.
De entre mucha gente capaz que conozco eres una de la que más se la ha jugado siguiendo las cosas que cree, y eso te ha dado un montón de satisfacciones. Quizá mi única misión en este momento sea recordarte todo lo positivo que has hecho en tu vida en estos años que te conozco, todos los logros y satisfacciones que eso te ha dado, aun cuando siempre elegiste el camino más difícil.
Decirte que todo esto es pasajero, que todo se vive en ciclos en la vida y que ya vendrán días mejores….y peores… pero que al final lo único que cuenta es que sigas adelante y aprendas a tener la objetividad suficiente para darte cuenta que estos ciclos son normales, que esta vida que tenemos “es y será una porquería” siempre.
Pero es una porquería entretenida cuando se aprende a convivir con ella.
¿Una chela durante la semana? Yo invito.
A lo largo de todos estos años nuestra amistad ha sido bastante bizarra, pero hemos aprendido a conocernos caleta. Tú, mejor que nadie, sabes que no soy muy adepto a demostrar mucho los sentimientos, menos aun el cariño.
Pero cuando me llamaste, lo menos que podía hacer era estar para ti, supongo que vamos a estar ligados para siempre de esta manera.
Y al verte tan triste cómo hace tiempo no te veía no sabía muy bien como reaccionar, supongo que no tengo mucho tacto para esas situaciones así que a lo único que atiné fue a abrazarte y a dejar que lloraras…yo pos!…el “Amma” chileno!. ¡Con qué ropa!
Sólo atine a que lloraras y te desahogaras un rato porque a veces lo mejor es estallar y dejar fluir todo eso. Parar de acumular tanta mierda y dejarte llevar un rato. Pero sólo un rato.
Te acuerdas de esa escena de “¿Dónde está el piloto?”, esa en que la mina del avión se pone histérica y la gente hace fila para aforrarle para que se calme… Me bajó la idea de pegarte un charchazo (no tan agresor…una cachetada a lo más…como esa que me pegaste una vez a mi hace tanto tiempo ya). Pero sabes que no lo haría jamás, así que aguanté las ganas y esperé. Pero no se te pasaba.
¿Nadie por casualidad te lo dijo antes? ¿No se te ocurrió o te diste cuenta solita de la verdad? JAJAJAJA!
Afírmate: ¡Resulta que la vida no es bella!
Resulta que muchas veces aunque pongas todo de tu parte y te esfuerces al cien, las cosas igual no van a resultar y, generalmente, no resultan todas al mismo tiempo.
Es una ley/etapa de la vida que no se puede eludir, como la muerte misma, los impuestos, Koopa en el Mario Bross o la segunda ley de la termodinámica.
Sencillamente en algún momento todo se te viene encima, te ahoga y tú vida es una mierda.
Las ganas de poner “stop y eject” son tan grandes que uno termina por explotar…o peor aun, implosionar y reacciona de la peor manera. El cerebro se para y dice “sorry, aquí me bajo yo” y las emociones, generalmente las autodestructivas, toman el mando de la situación.
Pero ojo, no eres la primera a la que le pasa, no va a ser la única vez que ocurra y en algún momento hay que parar el escándalo.
¡Pucha! Al huevón que se te ocurre acudir, justo al que más veces se ha rendido ante este tipo de situaciones, al que más tiempo ha perdido en la purga. ¿Cómo no sonar chanta y vacío en los consejos, si yo mismo me he dejado llevar un montón de veces de la misma manera?
(¿Cómo no evitar pensar en todo lo que he perdido jugando en esa espiral autodestructiva?)
Supongo que algo se aprende al fin y al cabo. Supongo, también, que es una lección que tengo aprendida/vivida, pero nunca subestimemos lo infinito de la estupidez humana, sobretodo la de un huevón tan humano como yo…jajaja.
Supongo que te podría decir mil veces “a todos nos pasa”, pero sé mejor que nadie que en esas situaciones uno no escucha, que sencillamente quieres desahogarte y estar sola, que te encierras y aíslas donde ningún consejo puede llegar, que al final lo único que quieres es ser escuchada, que nadie te cuestione el mal momento, estar sola pero a la vez acompañada de la lástima de los que te rodean….hasta que finalmente sales sola del abismo dónde te metiste.
Y, ¡chucha!, no soy un huevón al que le den lástima muchas cosas, así que me quedo a tu lado dándote un abrazo. Tratando de decirte sin palabras que se te quiere, y mucho, que siempre voy a estar ahí, cuando estés bien y cuando estés mal (enfocada)….y al final de todo, tratando de que entiendas que todo esto es normal porque, repito, la vida no es bella.
Pero tampoco es fea, la vida es eso no más, el lugar donde estamos ahora, y va a haber muchos momentos la raja en que ni te vas a acordar de instantes como el de hoy y otros tan malos o peores que este.
Pero como se afronta esa realidad depende de cada uno de nosotros, a algunos nos cuesta un poco más de tiempo aprender estas lecciones tan obvias de la vida…pero, ¿que tanto?…mal que mal tenemos toda la vida para aprender.
De entre mucha gente capaz que conozco eres una de la que más se la ha jugado siguiendo las cosas que cree, y eso te ha dado un montón de satisfacciones. Quizá mi única misión en este momento sea recordarte todo lo positivo que has hecho en tu vida en estos años que te conozco, todos los logros y satisfacciones que eso te ha dado, aun cuando siempre elegiste el camino más difícil.
Decirte que todo esto es pasajero, que todo se vive en ciclos en la vida y que ya vendrán días mejores….y peores… pero que al final lo único que cuenta es que sigas adelante y aprendas a tener la objetividad suficiente para darte cuenta que estos ciclos son normales, que esta vida que tenemos “es y será una porquería” siempre.
Pero es una porquería entretenida cuando se aprende a convivir con ella.
¿Una chela durante la semana? Yo invito.



