Cuatro notas cálidas y altaneras
Me contaron un cuento entre los cuentos
Que hablaba sobre un final feliz
Que fue eterna promesa incumplida
Mientras las arpas tañaban
Y las campanas tensaban sus cuerdas
La sinfonía de colores desafinados
Corrían por un mar de triangulos de tonos.
Y los sentidos estando cambiados
Hacían las palabras lejanas
Los cariños confundidos alineados
Cayendo todo en su lugar
Como la gota que sigue a la otra
Como la nota albergada a la luz de la noche
De una vela, una cala, de una ánfora
De un ventrículo que proyecta su voz
Acerca de un amor jamás cobijado
(Porque es un músculo indolente
Y no un juego de cuerdas entrenado)
Como un tambor sin ritmo
De un ruido inexistente
Demasiado bajo para ser escuchado
Pero vibrado en el cuerpo
De un alma pasajera
Que hace mucho salió a volar
Pero perdió
Pero perdió
Y sólo hora recupera la tan ansiada libertad



1 comentario:
Todavía existe Cadeabolus!!..más poético eso si...Un abrazo Pobletito...
Publicar un comentario