
El día Jueves 15 de Agosto del 2002 jamás podrá borrarse de mi memoria.
Lalo se quedó en mi casa hasta las 5 de la mañana viendo películas, lo pasamos muy bien....y cuando se fue a mi no me dio sueño por lo tanto seguí escuchando música y leyendo. A eso de las 6 de la mañana apagué la luz, y diez segundos después recibí la peor llamada que podría haber recibido.
Era Günther, amigo desde la infancia y de los carretes de innumerables veranos (desde los 8 años) llorando a mares diciéndome :”Cristián, no sé a quién más llamar, ven a buscarme altiro, el Benja se murió!” .
Nada, jamás, podrá describir lo que pensé en ese momento, la cantidad de pensamientos que pasó por mi mente es algo indescriptible, lo único que atiné a hacer fue levantarme, vestirme como pude por sobre el pijama e ir a despertar a mi Iaia y Papá: “necesito el auto, el Benja se murió!”
¿Cómo?
Recién ahí recapacité y devolví la llamada a Ghünter:”Hueón, estai seguro de lo que me dijiste?”...”Hueón, cómo voy a bromear con una huea así!!!!” fue la respuesta suya, aun llorando.
En dos minutos estuve en Alcalde de la Lastra Áxel Munthe y divisé a lo lejos al Ghünter, que se subió a mi lado, dejamos el auto a una cuadra y fuimos caminando al sitio del accidente, sin todavía mi mente poder asimilar lo que había pasado, a mas o menos 100 metros divisamos el cuerpo tapado por una lona azul y todo encajó
Nos sentamos en la vereda y lloramos, lloramos los dos como si nada más existiera, sentados ahí, sin nadie más, tan sólo tres carabineros....nadie más sabía.
Me paré y caminé hacia allá porque lo único que tenía claro es que no lo iba a creer definitivamente hasta que viera el cuerpo del Benja.”no hueón, esta hueá no puede ser verdad, no hasta que lo vea!!!
Conversé con los pacos hasta que nos dejaron pasar, con la condición de que después de ver el cuerpo nos teníamos que ir, y ahí me agache cagado de miedo al lado de una lona azul, que podría haber tapado cualquier cosa, que podría haber significado nada si lo hubiera visto en las noticias o leído en el diario al día siguiente, pero que tapaba a mi mejor amigo. Ghünter estaba parado al lado mío, sin decir nada, y no se que habrá pasado por su cabeza cuando descorrí la lona, la cabeza del Benja seguía tapada por una bufanda...pero era él, su polerón, su reloj, la misma contextura...incluso desde lejos se reconocía su zapatilla descubierta.
Así y todo la incredulidad y el masoquismo pudieron más, saque la bufanda de su cara y ahí estaba: tranquilo, no sé si el choque o alguien cerró sus ojos, cero malformación o trauma, parecía que dormía, sólo que ya nunca más iba a despertar...sólo lo delataba la sangre coagulada que salió por sus orejas, boca y nariz... se reventó por dentro a causa del impacto en el pecho y la cabeza, y así y todo parecía que sólo dormía...pero ya no iba a estar nunca más con nosotros.
Aún ahora me siento fuera de lugar, ahora que acabo de llegar de su funeral, porque sólo unas cuantas lágrimas se me cayeron, siendo que es la pena que mas grande que he tenido... pero ¿quién va a comprender?, ¿quién se va a imaginar?...nadie puede saber que la mayoría de mis lágrimas las gasté en ese momento, a las 6:30 de la mañana, aferrando su mano aun tibia y haciéndole cariño en la cara, nadie puede saber que fue ahí cuando me despedí definitivamente de él (y no hoy cuando tocaba su ataúd, cuando lo sacamos de la iglesia...dónde debería haber estado el Pitu...pero está en coma, postrado en una cama de la clínica alemana), llorando sobre su cuerpo que ya no sentía el frío del pasto sobre el que estaba...fue ahí cuando le dije: “puta hermano, ¿que hiciste?, la cagaste hueón, puta que te quiero, te quiero caleta, descansa hueón. La cagaste Adios. Te quiero mucho” Fue en esos interminables segundos cuando verdaderamente nos despedimos con el Ghúnter de quién fue nuestro mejor amigo...y eso nadie nos lo va a quitar.
La imagen del Benja, durmiendo despreocupadamente sobre el pasto, con sangre que nunca iba a poder limpiarse el mismo de la cara, con nuestra sangre...porque fue ahí donde sangramos los tres, porque parte importante de mi murió ahí también...y se la llevaron para siempre los pacos al servicio médico legal.
Lo tapé de nuevo con la bufanda, supongo que era de él, y lo cubrí con la lona, como les prometimos a los pacos, nos fuimos altíro, sólo para una cuadra mas allá ponernos a llorar de nuevo por un rato que no podría medir ni con minutos ni con palabras.
El resto de la noche fue una pesadilla en actos: entre la clínica alemana donde Pitu (junto con el benja y el Ghünter, mis amigos mas cercaos y queridos de la cuadra, otro hueón por el que daría la vida diez mil veces veces sin pensarlo) está con la cara hundida completamente, el cerebro hinchado, tec cerrado y un coma profundo, con los doctores manteniéndolo vivo mediante maquinas, sin poder operarlo por que su corazón no aguantaría, diciendo que hay un 90% de posibilidades de que muera, complicado cardiaca y pulmonarmente y que está vivo sólo por fuerza de voluntad (aunque su papá, con quién conversé hoy en la iglesia dice que si pasa esta noche estamos al otro lado, pero creo que las esperanzas de cualquier padre harían decir eso...pues todos hemos estado en la clínica y escuchado los diagnósticos), la casa del Benja , la clínica nuevamente y la iglesia...
No duermo hace días, y sólo en este momento he podido parar a recapacitar en todo lo que ha pasado, amparándome en la gente que me ha ayudado caleta...pero, ¿que decir?... soy sólo el mejor amigo del Benja, por lo menos tuve la suerte de verlo, porque a la hora de la misa ya estaba morado por los hematomas y los tíos no dejaron que lo velaran con el cajón abierto, aunque a él póco le habría importado...¿que queda para los tíos, la cota y la manema?¿y la javi, su polola (por culpa de la cual escuché noches enteras de llanto, pero que por fin se llevaban bien y eran totalmente felices)?¿ Cómo podía acercarme hoy a abrazarlos y escuchar como me decían que fuera a su casa a verlos y que me quedara en la pieza del Benja jugando dreamcast o escuchando música como hacia él sin ponerme a llorar?
Aguanté lo más que pude, pero en cuanto nos vimos con la tía, que a esa altura estaba calmada ya, nos largamos a llorar otra vez... cómo evitar recordar cuando nos conocimos hace 15 años, en la piscina del Ghünter agarrándolo pal hueveo por mamasán, cuando ese hueón me llevaba raja de curado a la casa y retándome, cuando lo llevé de una oreja dónde su viejo a pedirle disculpas porque se habían agarrado a combos, cuando jugábamos a la lucha libre en la piscina (siempre me sacaba la chucha...mal que mal era una bestia de cómo 100 kilos) cuando nos contábamos penas hueonas de pendejos por noches enteras tomando promos, blancos con pap y tintos con jugo de frutilla (“zuko” porque los demás daban cáncer) o chelas...
Hoy me tome las últimas “Royal” con ese hueón...como siempre hacíamos cuando teníamos un poco de plata ...y cuando él estaba vivo.
Hace un día murió mi mejor amigo, y su imagen sangrante sobre el pasto nunca se me olvidará.... Pero es una más entre las tantas que me regaló en su corta vida, jamás te olvidaré, hermano mío.
Te quiere por siempre:
Cristián
Benjamín Cantillana.
07/08/1982-15/08/2002
¿Te acordaí cuando hueviabamos que eramos los mosqueteros? Los tres mosqueteros eran cuatro...ya sólo quedamos tres...por el momento...
Tú sabes que soy ateo y no creo en ninguna hueá cómo tú creías.
Pero si realmente tenías tú la razon, y te fuiste (nos abandonaste) al cielo, cuida al Pitu y haz que se salve, que todo lo que pasó no sea una pérdida completa...al Ghünter y a mi nos hace falta alguien más para tomarnos la última promo...
Lalo se quedó en mi casa hasta las 5 de la mañana viendo películas, lo pasamos muy bien....y cuando se fue a mi no me dio sueño por lo tanto seguí escuchando música y leyendo. A eso de las 6 de la mañana apagué la luz, y diez segundos después recibí la peor llamada que podría haber recibido.
Era Günther, amigo desde la infancia y de los carretes de innumerables veranos (desde los 8 años) llorando a mares diciéndome :”Cristián, no sé a quién más llamar, ven a buscarme altiro, el Benja se murió!” .
Nada, jamás, podrá describir lo que pensé en ese momento, la cantidad de pensamientos que pasó por mi mente es algo indescriptible, lo único que atiné a hacer fue levantarme, vestirme como pude por sobre el pijama e ir a despertar a mi Iaia y Papá: “necesito el auto, el Benja se murió!”
¿Cómo?
Recién ahí recapacité y devolví la llamada a Ghünter:”Hueón, estai seguro de lo que me dijiste?”...”Hueón, cómo voy a bromear con una huea así!!!!” fue la respuesta suya, aun llorando.
En dos minutos estuve en Alcalde de la Lastra Áxel Munthe y divisé a lo lejos al Ghünter, que se subió a mi lado, dejamos el auto a una cuadra y fuimos caminando al sitio del accidente, sin todavía mi mente poder asimilar lo que había pasado, a mas o menos 100 metros divisamos el cuerpo tapado por una lona azul y todo encajó
Nos sentamos en la vereda y lloramos, lloramos los dos como si nada más existiera, sentados ahí, sin nadie más, tan sólo tres carabineros....nadie más sabía.
Me paré y caminé hacia allá porque lo único que tenía claro es que no lo iba a creer definitivamente hasta que viera el cuerpo del Benja.”no hueón, esta hueá no puede ser verdad, no hasta que lo vea!!!
Conversé con los pacos hasta que nos dejaron pasar, con la condición de que después de ver el cuerpo nos teníamos que ir, y ahí me agache cagado de miedo al lado de una lona azul, que podría haber tapado cualquier cosa, que podría haber significado nada si lo hubiera visto en las noticias o leído en el diario al día siguiente, pero que tapaba a mi mejor amigo. Ghünter estaba parado al lado mío, sin decir nada, y no se que habrá pasado por su cabeza cuando descorrí la lona, la cabeza del Benja seguía tapada por una bufanda...pero era él, su polerón, su reloj, la misma contextura...incluso desde lejos se reconocía su zapatilla descubierta.
Así y todo la incredulidad y el masoquismo pudieron más, saque la bufanda de su cara y ahí estaba: tranquilo, no sé si el choque o alguien cerró sus ojos, cero malformación o trauma, parecía que dormía, sólo que ya nunca más iba a despertar...sólo lo delataba la sangre coagulada que salió por sus orejas, boca y nariz... se reventó por dentro a causa del impacto en el pecho y la cabeza, y así y todo parecía que sólo dormía...pero ya no iba a estar nunca más con nosotros.
Aún ahora me siento fuera de lugar, ahora que acabo de llegar de su funeral, porque sólo unas cuantas lágrimas se me cayeron, siendo que es la pena que mas grande que he tenido... pero ¿quién va a comprender?, ¿quién se va a imaginar?...nadie puede saber que la mayoría de mis lágrimas las gasté en ese momento, a las 6:30 de la mañana, aferrando su mano aun tibia y haciéndole cariño en la cara, nadie puede saber que fue ahí cuando me despedí definitivamente de él (y no hoy cuando tocaba su ataúd, cuando lo sacamos de la iglesia...dónde debería haber estado el Pitu...pero está en coma, postrado en una cama de la clínica alemana), llorando sobre su cuerpo que ya no sentía el frío del pasto sobre el que estaba...fue ahí cuando le dije: “puta hermano, ¿que hiciste?, la cagaste hueón, puta que te quiero, te quiero caleta, descansa hueón. La cagaste Adios. Te quiero mucho” Fue en esos interminables segundos cuando verdaderamente nos despedimos con el Ghúnter de quién fue nuestro mejor amigo...y eso nadie nos lo va a quitar.
La imagen del Benja, durmiendo despreocupadamente sobre el pasto, con sangre que nunca iba a poder limpiarse el mismo de la cara, con nuestra sangre...porque fue ahí donde sangramos los tres, porque parte importante de mi murió ahí también...y se la llevaron para siempre los pacos al servicio médico legal.
Lo tapé de nuevo con la bufanda, supongo que era de él, y lo cubrí con la lona, como les prometimos a los pacos, nos fuimos altíro, sólo para una cuadra mas allá ponernos a llorar de nuevo por un rato que no podría medir ni con minutos ni con palabras.
El resto de la noche fue una pesadilla en actos: entre la clínica alemana donde Pitu (junto con el benja y el Ghünter, mis amigos mas cercaos y queridos de la cuadra, otro hueón por el que daría la vida diez mil veces veces sin pensarlo) está con la cara hundida completamente, el cerebro hinchado, tec cerrado y un coma profundo, con los doctores manteniéndolo vivo mediante maquinas, sin poder operarlo por que su corazón no aguantaría, diciendo que hay un 90% de posibilidades de que muera, complicado cardiaca y pulmonarmente y que está vivo sólo por fuerza de voluntad (aunque su papá, con quién conversé hoy en la iglesia dice que si pasa esta noche estamos al otro lado, pero creo que las esperanzas de cualquier padre harían decir eso...pues todos hemos estado en la clínica y escuchado los diagnósticos), la casa del Benja , la clínica nuevamente y la iglesia...
No duermo hace días, y sólo en este momento he podido parar a recapacitar en todo lo que ha pasado, amparándome en la gente que me ha ayudado caleta...pero, ¿que decir?... soy sólo el mejor amigo del Benja, por lo menos tuve la suerte de verlo, porque a la hora de la misa ya estaba morado por los hematomas y los tíos no dejaron que lo velaran con el cajón abierto, aunque a él póco le habría importado...¿que queda para los tíos, la cota y la manema?¿y la javi, su polola (por culpa de la cual escuché noches enteras de llanto, pero que por fin se llevaban bien y eran totalmente felices)?¿ Cómo podía acercarme hoy a abrazarlos y escuchar como me decían que fuera a su casa a verlos y que me quedara en la pieza del Benja jugando dreamcast o escuchando música como hacia él sin ponerme a llorar?
Aguanté lo más que pude, pero en cuanto nos vimos con la tía, que a esa altura estaba calmada ya, nos largamos a llorar otra vez... cómo evitar recordar cuando nos conocimos hace 15 años, en la piscina del Ghünter agarrándolo pal hueveo por mamasán, cuando ese hueón me llevaba raja de curado a la casa y retándome, cuando lo llevé de una oreja dónde su viejo a pedirle disculpas porque se habían agarrado a combos, cuando jugábamos a la lucha libre en la piscina (siempre me sacaba la chucha...mal que mal era una bestia de cómo 100 kilos) cuando nos contábamos penas hueonas de pendejos por noches enteras tomando promos, blancos con pap y tintos con jugo de frutilla (“zuko” porque los demás daban cáncer) o chelas...
Hoy me tome las últimas “Royal” con ese hueón...como siempre hacíamos cuando teníamos un poco de plata ...y cuando él estaba vivo.
Hace un día murió mi mejor amigo, y su imagen sangrante sobre el pasto nunca se me olvidará.... Pero es una más entre las tantas que me regaló en su corta vida, jamás te olvidaré, hermano mío.
Te quiere por siempre:
Cristián
Benjamín Cantillana.
07/08/1982-15/08/2002
¿Te acordaí cuando hueviabamos que eramos los mosqueteros? Los tres mosqueteros eran cuatro...ya sólo quedamos tres...por el momento...
Tú sabes que soy ateo y no creo en ninguna hueá cómo tú creías.
Pero si realmente tenías tú la razon, y te fuiste (nos abandonaste) al cielo, cuida al Pitu y haz que se salve, que todo lo que pasó no sea una pérdida completa...al Ghünter y a mi nos hace falta alguien más para tomarnos la última promo...


1 comentario:
Ufff compadre, todo esto es algo que nos mantendrá unidos hasta la muerte.
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