lunes, 30 de abril de 2007

Tesis


Finalmente me titulo.
Y no se si estar contento o relajado o que chucha.
Supongo que todos viven este momento de manera distinta, yo cacho que la mayoría le bajan nervios y cosas así. Yo no se porqué, pero me encuentro tranquilo.
Cómo que desde unos meses hasta ahora siento que he ido avanzando poco a poco, paso a paso, pero avanzando. Algo que quizá no hice en todo el año pasado.

Cómo que finalmente la máquina se echó a andar nuevamente hacia algún lado y ya no me encuentro estacionado ciegamente… desapareció ese steady state de mierda que me tenía embobado.
Por primera vez en mucho tiempo sé exactamente lo que voy a hacer en las próximas semanas, tengo una meta clara para este viernes y no sólo eso, si no para los próximos meses hasta final de año, y sé que significará sacarse mil veces mas la cresta en lo que viene…pero por una razón de mucho peso. Y eso me tiene feliz, y quizá por eso ahora me siento tan tranquilo. Que bueno es ir sacándose lastre de encima, empezar a escribir el cuento de nuevo sabiendo que no necesariamente tiene que tener un final triste.

Esta es la primera página de la tesis. Muchos ya conocen la frase y saben que es nuestro brindis oficial con Lupin. Pocos saben quizá que esta sacado del comic “Sandman: La Estación de Nieblas” y es un brindis que hacen entre Sandman y su amigo Hob Gadling.
En el fondo siempre lo he sentido cómo algo absolutamente representativo, no sólo porque es un brindis entre dos buenos amigos, si no porque tiene un significado que puede ser tomado perfectamente cómo un resumen de vida… y sobre todo porque pienso de veras que uno debe enfrentar sus demonios cada cierto tiempo y darles su merecido.

Me dio risa darme cuenta al momento de citar la frase, que en realidad no la decimos textual textual con mi socio, si no que hay algunas alteraciones, llevamos casi diez años sin darnos cuenta de este detalle…es por eso que no pongo el autor original (Neil Gaiman) y la dejo anónima…en el fondo la hemos hecha nuestra y la acepto así, con sus variaciones que la hacen aun más especial.

Al final la gran verdad es que las partes más entretenidas de las tesis son las primeras páginas, las que llevan las frases escogidas y los agradecimientos.
Más adelante pondré los agradecimientos aquí o en el flog…pero todo a su tiempo, primero debo estar titulado para poder dar las gracias. También en parte porque son sumamente mamones. De hecho mi viejo leyó las cinco primeras líneas y se largo a llorar…supongo que sabía que pasaría eso, pero igual no supe como reaccionar, todavía me falta caleta para eso, y salí arrancando. En fin…

Me titulo este viernes a las 15:30 en la sala Mario Caiozzi. Espero de verdad que a los que les interese vayan a acompañarme en ese momento especial que cierra una etapa súper grande en mi vida, no sé cómo me tratara la comisión pero, de verdad, tampoco me interesa mucho. Me da igual hacer el ridículo ante harta gente y no tengo ningún dejo de pánico escénico.
Pero en parte también porque sé que no lo voy a dar...o que por lo menos voy a dar lo mejor de mí. Lo que ya es un avance. Porque hace tiempo ya que no lo hacía…

ITEM!!! En independencia llegando a mapocho hay una schoperia a la que vamos con los cabros del laboratorio. Es de aquellas de viejitos curados que se conocen entre todos. Lo hemos pasado muy bien allí, por lo tanto después de la defensa nos vamos a ver a Don Guillermo, con el que está todo conversado ya.

miércoles, 25 de abril de 2007

Infierno en la Torre


Creo que para todo estudiante de la Universidad de Chile, el sólo mencionar el nombre de la dichosa Torre 15 es sinónimo de colas, recibos, pagarés, pérdida de tiempo…en general “el reino de la burocracia”.
Aunque pensándolo bien “reino” es una palabra más asociada a despotismo o totalitarismo y no necesariamente “burocracia”…esas son las “republicas democráticas”, por lo que la Torre 15 es más bien “La republica democrática de la burocracia”.

Y cómo toda republica que se precie, esta debe tener sus embajadas “arround the world”, que en este caso son las Secretarías de Estudio.

Esta historia comenzó hoy en la secretaría de estudio de la facultad, en vicuña, a donde me acerque a pedir mi boleta de matrícula, la cual pedí con una semana de anticipación, prevenido de que esas pobres señoras están atiborradas de pega.
El hecho es que al momento de dar mi apellido a la misma señora con la que he discutido años y años me informa (léase por favor con voz de regocijo y mirando desde arriba hacia abajo): “no te puedo imprimir el cupón (¿de que concurso será esa hueva digo yo?) porque tienes UNA DEUDA DE AÑOS ANTERIORES” (léase por favor las últimas 5 palabras con harto eco).

Volvamos un año atrás en la historia, en un deja vu macabro, yo discutiendo con la misma veterana por el hecho de que no me podía matricular cómo egresado porque me estaban cobrando todo el año 2005 siendo que el primer semestre tuve rebaja de arancel por hacer un sólo ramo y el segundo semestre hice el internado…que son sólo 3 de 5 meses.
¿La conclusión de ese año? Resulta que las veteranas no me habían pasado la nota del internado que tenían desde diciembre del año pasado y, por lo tanto, no figuraba como egresado.
En resumen, después de sucesivos viajes entre la embajada y el reino de la burocracia todo se solucionó y el año pasado me pude matricular en calidad de “egresado”, para lo cual el requisito indispensable es NO TENER DEUDAS.

Entonces ¿cómo carajos aparezco con deudas este año?
Después de explicarle todo esto a la preciada secretaria (historia que partió con un “¿no se acuerda de mí?” con la mejor cara de huevón que pude poner…ya, ya sé que están pensando. ¡Váyanse a la chucha!), y tratar de hacerle ver que era imposible la mentada deuda, me lanzo la frase que nadie quiere escuchar: “Vaya a la torre 15”.
Aplausos de la galería por favor, ¿quien dijo: “la historia se repite”?

Ya en el palacio de gobierno aquel que queda al costado de La Torre, haciendo fila para preguntar en informaciones (requisito indispensable para hacer algo ahí: hacer fila) la Srta. del mesón (bastante más agraciada que las de la embajada, debo reconocerlo) me confirma que EFECTIVAMENTE tengo deudas de años anteriores. En ese momento mi bolsillo lloró (cómo algunos sabrán, los últimos años de universidad me los financié yo, incluyendo el pago final del 2006 para poder matricularme….como egresado) y con un nudo en la garganta le pedí que me comunicara a cuanto ascendía la ofensa a mi patrimonio.

¡¡¡Dos pesos!!!
¡¡¡Dos putos pesos!!!
¡¡¡Me hicieron un recibo y me mandaron a la caja para pagar dos conchas de su madre pesos!!!

Por supuesto, yo no había atinado que tenía que pasar por caja y, por ende, no había sacado número (¡más aplausos de la galería por favor!). Saque el número 23, iban en el 84. Damn!

Para hacer algo de tiempo me puse a registrar mi billetera y resulta que sí tenía un peso…pero sólo uno. Fue ahí cuando pensé: Ni cagando le pago con una moneda de $5 o de $10… después el huevón de la caja me dice que no tiene vuelto y que si le perdono los $3 pesos y yo lo mando a la rechucha y me tienen que sacar los pacos!!!
Así que salí al “patio de los naranjos” a cachar si algún despistado o colega que comparta mi desprecio por el vil metal había botado el siempre inútil, pero tan necesario en este momento, único peso que me faltaba para evitar la confrontación.

Después de un rato, y dándome cuenta de lo infructuosa que era la empresa, entré a la sala de espera y me senté resignado. Ahí fue cuando divisé a “careloco”, personaje de la facultad que no se porqué, pero siempre me lo encuentro en la torre 15, ¿vivirá ahí ese huevón? En fin, le hice señas para que se acercara y le conté lo que me ocurría, se cagó de la risa con la situación y me dijo que no tenía monedas de peso.
Fue en ese momento cuando el destino se puso de mi lado: al lado mío estaba sentada una señora de edad (seguro que iba a hacer los trámites de algún apollerado) que se cagó de la risa también al escuchar la historia, y es que todas las señoras de edad comparten esas raras características:
1.- Tienen una paila descomunal entrenada para escuchar conversaciones ajenas, un sexto sentido sobrenatural que las hace estar predispuestas a la copucha
2.- Gustan en sobremanera de juntar monedas inútiles (ahora, gracias a Transantaldo están en la gloria porque pueden coleccionar ¡miles y miles de monedas!) es esas chaucheritas que simulan cuero y se cierran con dos metales que se cruzan.

¡¡¡Y la señora fue la salvación!!! Desinteresadamente me regaló la moneda de peso que faltaba. Nunca antes había contemplado en tal dimensión el hecho de que “el chileno es solidario”. Puedo decir sin ningún asco que una señora que jamás me había visto en toda la vida, ¡¡¡pagó la mitad de mi deuda con la Universidad!!!

Y bueno, esa es la historia del famoso recibo por $2, el cual cancelé después de una hora de espera. Prefiero tomármela con humor, obviamente redundan los análisis de que la Universidad gastó más plata en la impresión y papel del recibo, y que aunque ganara dinero recolectando monedas de peso, su sólo traslado implicaría un gasto adicional que haría que no valiera la pena.

Al final ya tengo todos los papeles en regla, mis copias de tesis empastadas y pretendo pedir fecha para el viernes de la próxima semana. Pero eso, estimados, será parte de otra historia…


ITEM!!! Cómo saben, me gusta bastante la música y de muy variados estilos. Hace unos meses ya estoy escuchando un grupo llamado “Poets Of The Fall”. Tienen sólo dos discos (“signs of life” del 2005 y “carnival of rust” del 2006). Ambos discos son increíbles, son un rock liviano que le gusta hasta a las pololas, o el tipo de discos que uno escucha mientras va manejando.

Eso claro: si tienen polola o auto. Si no, escuchenlos igual porque son increíbles. Nos leemos!!!

domingo, 22 de abril de 2007

Muerte




A veces no es que las cosas mueran. Lo que pasa es que se duermen, juntan fuerzas para despertar renovadas y siguen un ciclo difícil de comprender.

Por eso me gusta el otoño, parece ser una muerte disfrazada que nadie quiere o puede notar.
Tiende a una decadencia innata, que tienen las cosas cuando van desapareciendo.

Más que nunca espero que llueva. Quiero pasar horas acostado en mi pieza con las cortinas abiertas, viendo las gotas caer.
¿Por qué será que cuando uno imagina la lluvia nunca lo hace con truenos y relámpagos?

Cuando mi vida cese no sé muy bien que querré que hagan.
¿Ha de llamarme la atención estar en un cofre cerrado, tan cerca de la tierra mojada, sin poder olerla?

Eso que llaman alma, y que muchas veces dudo que exista, no se elevará a reinos inexistentes ni bajará a tierras sobre pobladas.
Sencillamente se quedará ahí.
Quieta y mirando como mis cenizas se las lleva la lluvia, gota a gota las introduce en la tierra y, finalmente, son lo que siempre debieron ser…

26/03/1997

viernes, 20 de abril de 2007

Ego


¡Todo ha pasado tan rápido!… ¿cierto?

Quizá de todas las entradas a este blog, esta sea la mas sincera que escriba jamás….sólo por la razón de que fue hecha sobre la marcha, sólo por la razón de improvisar y que esto en algún momento se asemeje lo más posible a los diarios de vida que escribía cuando chico: ¡si huevones! Cuando chico escribía diarios de vida con aquel seguro de mierda de llave minúscula que no servía para nada…porque mi papá sabía como abrirlo y al final se enteraba de todo lo que pensaba y creía. Realmente mi vida ha sido “el mundo al revés” desde chico. Mi papá es el copuchento…jajaja.
En esos diarios hice mis primeras confesiones de amor, aquel amor puro (tal y cómo la iglesia lo quisiera siempre) ajeno al pecado del sexo y la lujuria. Cuando en las páginas se repetían el nombre de Karen Moran y Villarroel (jajaja…hasta el día de hoy me acuerdo de sus apellidos) y empecé a redactar los sueños que tenía. Aquellos diarios que eran descubiertos y provocaban infinita vergüenza.

Pero ahora es distinto, Internet otorga la extraña sensación exhibicionista y privada a la vez de escribir algo personal, pero que puede ser leído por todos… En este momento de mi vida sólo hay algunas cosas que comentar.
Como que mi titulación se estancó en este momento sólo por razones pecuNiares. Y que eso mismo me hizo ver que mi orgullo es más grande de lo que pensaba, malo, malo, malo.
Como que en realidad ahora estoy viviendo etapas importantes en mi vida: que la meta (de mis padres: Manuel y Teresa) está tan cerca que no vale la pena preocuparse…sólo ocuparse. Que, por primera vez considero salir de esta casa e irme a vivir con otra persona. Que pienso seriamente retomar cosas importantes que dejé de lado por "falta de tiempo".
Que todo lo malo de estos días, la impresora que falló, la tinta de colores que se acabó (por aquellas cosas del destino de la cual sólo una persona se reirá y comprenderá…espero), el dinero esperado que nunca llegó, no son obstáculos, si no capítulos de una teleserie de mal guión que va a acabar con final feliz…como todas las otras que ustedes vieron antes.

No me queda más que pensar que nunca quise crecer, que me daba lata ocupar un lugar en esta sociedad malsana, pero que lo que he vivido últimamente y junto a las personas que quiero (y aquellas que quise y que espero conservar….ojala sea digno de ellos) me llena absolutamente.

Por primera vez hay una sola conclusión: ¡¡¡me gusta ser yo!!!
Me gusta haber vivido mi vida hasta ahora de la manera en que la viví, de las únicas tres maneras posibles: siendo un lastre, siendo uno más y siendo un aporte. (¡De aquellas tres la única que merece reparo es ser uno más! Parte de la marea incomprensible, tan distinta cada ola…pero al final tan igual una a la otra)
Ya cuando vengo de vuelta de este raro proceso, aparentando conocer todos los caminos, sé cual quiero seguir.

Espero que todos ustedes estén bien. Se les quiere.

ITEM!!! Se habla mucho de Lost, Roma y 24...pero si quieren ver algo demasiado chistoso y bueno, por favor, vean "The IT Crowd". Humor inglés al máximo. Son sólo 6 capítulos que dejan con gusto a poco.

lunes, 2 de abril de 2007

Mi vieja querida

Hace cinco años ya que no sé nada de ti, vieja.
Desde aquel día de marzo del 2002 en que tuvimos la única pelea de nuestras vidas, donde nos dijimos tantas cosas y callamos tantas otras.
Desde ese día en que se fue emputecida y yo quedé parado en paseo huérfanos esperando que ella se diera vuelta y volviera.
Y ella esperando que yo fuera tras sus pasos. Pero yo no fui…y ella tampoco volvió atrás.
Y desde entonces ya nunca más la volví a ver.
Y es que siempre fuimos sumamente parecidos, y entre las cosas que más nos parecemos es en lo asquerosamente orgullosos que hemos sido a lo largo de nuestras vidas.

Y habiendo tanto que reprocharnos, habiendo tantas cosas que nos dijimos, al final lo único que callamos es que igual nos queremos.
Y cada día me acuerdo de ti.
Cómo evitarlo si me marcaste a fuego desde (terriblemente) niño, como evitarlo si hasta el día de hoy son miles los recuerdos, buenos y malos, que guardo de ti.
Y, al igual que conmigo, hace falta psicología para entenderte, porque quizá lo que me decías hasta el cansancio cuando era chico era verdad: sencillamente no servías para ser madre.
Cómo a los seis años, cuando te escondías de mí por horas en la casa, o se te olvidaba ir a buscarme al colegio y yo me tenía que venir caminando, hipando en llanto, solo.
Y tú, cuando te dabas cuenta de tu olvido te sentías aliviada y me decías que te parecía excelente que pudiera hacer eso tan chico y que me acostumbrara porque desde ahora sería así siempre. ¿Cómo entenderte?
Y así precisamente fue como empecé a recorrer un camino solo, con un montón de traumas y trancas que me dejaste y que alguna gente brillante se encarga de “descubrir” de ves en cuando…sin darse cuenta que el que lleva más horas comprendiéndome y analizándome soy yo mismo.

Pero así como esta lo malo, existe también un camino en el que sólo tu me acompañaste y que sigo recorriendo… tu fuiste la que me paseo por todas las religiones habidas (no creo que al día de hoy muchos sepan que fui testigo de Jehová o que me crié almorzando en los comedores krishna) hasta llevarme forzosamente al ateismo actual.
Con Hanz probé bajo tu venia mi primera cerveza cuando todavía no me empinaba sobre los 10….jajajaja…supongo que ninguna madre es perfecta. Y otras son aun más imperfectas. Al mismo Hanz al que, con ayuda del frente patriótico funaste en interpol. Y es que contigo también aprendí las primeras nociones de política.

Aun recuerdo las tardes enteras de conversación y cuando me tomabas una y otra vez los discursos que me hacían decir en los actos cívicos del colegio. Aun recuerdo cuando me ponías la radio en el baño mientras me duchaba (también herede tu gusto ilimitado y ecléctico por la música) y un día entraste y me pillaste cantando y haciendo coreografías con “no voy en tren” de Charlie. La primera gran vergüenza de la que tengo noción.

Y cómo explicar que me marcaste para siempre, que incluso el nick Cadeabolus, que ocupo para todo es una palabra inventada a causa tuya, que es la mezcla del inglés “cadelamb” o la oveja pequeña que se cría sin madre y del latin “diabolus” o demonio.
El pequeño demonio que se crió sin madre.

Como explicarle a algunos que a pesar de todo el tiempo que ha pasado y de todas las equivocaciones cometidas, cuando vuelvas no habrá reproches ni nada por el estilo, que siempre voy a estar a tú lado. Porque eres mi madre. Tú que me tuviste a pesar de los riesgos que corrías, con un corazón que nunca más iba a funcionar y que por eso mismo nunca más pudiste concebir. Y por eso mismo, y tantas otras cosas, te agradezco y te quiero. Porque las actitudes erradas no se corresponden con los mismos errores. Y porque, sencillamente, si me entregaste tanto, no podría ser de otra manera.
Se te quiere mi vieja. Cuando tu orgullo se apacigüe y también te des cuenta que al final todo son tonteras, aquí voy a estar. Tranquilo y esperando.
Besos para ti (¡de esquimal!).