miércoles, 23 de octubre de 2013

Sólo quería decir

 

La promesa de la última chispa de amor veinteañero

Cegó completamente tú capacidad de apreciar las ventajas del amor maduro

El que quizá nunca pudiste o te cerraste a comprender

No es mi culpa el que no sepas apreciar la armonía oculta de la monotonía

Ni la oportunidad infinita del aburrimiento

Ni el placer de la banca de plaza compartida

Ni la hermosura del lento caminar y el lenguaje del silencio cómplice

No fue mi culpa el vacío que no supiste llenar

Ni que, al momento de hacer la apuesta, los avales fueran malos

En mi humilde opinión, todo eso no fue mi culpa.



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